Del Optimismo Patológico al Autoengaño..

Creo que todos conocemos personas que dicen estar siempre felices, a pesar de las circunstancias siempre dirán que su vida, su mundo es perfecto y que todo les va de maravilla.

Muchas veces estas personas dicen y repiten constantemente lo afortunadas que son enumerando todos sus dones y fortuna, y, si por casualidad a alguien se le ocurre mencionar que no se siente bien o está triste, inmediatamente lo miran descalificativamente y le huyen, porque sentirse mal o bien es sólo un asunto de la mente y, por tanto, quien indica una emoción que no es la correcta, no es bien recibido.

No pocas veces estas hiper felices personas tienen comportamientos que desdicen de sus repetidas palabras  con conductas   agresivas, críticas y egoístas que no son propias de quienes realmente están en paz con su vida.

Obviamente conversar con ellas significa, por lo general, servirles de oyentes, pues es poco lo que les interesa el prójimo. Su principal meta es lograr convencer a todos de su buena fortuna y máxima felicidad.

La autocrítica, el quedarse a solas consigo mismo, la introspección definitivamente no es algo con lo que estén familiarizados y, si por casualidad, llegasen a tener que lidiar con  ésto, buscarán salidas rápidas, por lo general rodeándose de personas con actitudes similares y evadiendo cualquier posibilidad de reflexión sobre si mismos o sus circunstancias. 

He tenido la oportunidad de conocer muchas personas así, confunden lo que es un sano optimismo con una obsesión por la felicidad, y, por más afecto que les pueda tener, procuro no permanecer demasiado con ellas pues simplemente son agotadoras.

Hace poco leí un artículo donde indicaban que existían personas que simplemente no podían ver las cosas negativas, su cerebro no procesaba esta información, lo que consideraban una suerte de anomalía pues corrían el riesgo de restar importancia a cosas que representaban un peligro real.

Obviamente estas personas no pueden ser de otra manera, y su optimismo es real, aunque enfermizo.

En cuanto a los otros, supongo que les resulta más fácil convencerse de su felicidad, y, supongo que esa actitud les ha de resultar para sus propósitos.

En mi caso prefiero rodearme de personas con un sano optimismo pero lo suficientemente humanas como para poder compartir con ellas las diferentes emociones de la vida.

No consiste en eso precisamente lo que llamamos vivir?

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2 respuestas a “Del Optimismo Patológico al Autoengaño..

  1. Magnífico artículo. Yo creo que el pesimismo está constituido, o radica en esencia, en el masoquismo y que el optimismo patologico constituye su envés o mascara. Saludos.

    1. ¡Gracias mil por comentar! Estoy de acuerdo. El optimismo patológico es una máscara. El pesimismo por otro lado creo que tiene que ver más con una mala programación y la consecuente red neuronal. Igual ambas cosas se pueden gestionar claro está, lo primero es que la persona lo quiera hacer, creer que lo puede hacer y que necesidad emocional cubre con ello. Vaya que somos seres complejos …

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