Alianza con el Dolor

herida

Uno de los procesos más difíciles por los que todos pasamos en algún momento es sin lugar a dudas el cierre de un ciclo para dar paso a algo diferente, y ese algo diferente es precisamente lo que por lo general genera mayor miedo.

Cerrar un ciclo de vida, que a veces incluye todas o muchas de las áreas (familia, amigos, trabajo, salud, pareja, dinero), implica pasar por diferentes procesos desde el desapego hasta la liberación.

A veces el cierre de ciclo forma parte de las decisiones conscientes que hacemos, pero en otras ocasiones es la vida quien nos mueve y no nos queda más remedio que asumir estos cambios.

Sea como sea, el cierre de un ciclo empieza y termina en la aceptación.

Aceptar que algo es como es y no como quisiera que fuese es un gran liberador emocional y mental que nos permite avanzar, y sin embargo, desde mi experiencia de vida en lo personal y en el apoyo que he podido brindar a otros, esto es realmente algo complejo.

Una de las mejores herramientas que he encontrado para conectar con la aceptación es la que plantea Katie Byron y que no por casualidad se llama ¨El Trabajo¨.

Este método es tan simple en su planteamiento que muchas veces se percibe como algo obvio, pero les aseguro que cuando se aplica, lo obvio desaparece dejando al tiempo un escenario muy diferente.

Se basa en la formulación escrita de preguntas y respuestas inherentes a la situación, persona o hecho que nos afecta, siguiendo una secuencia y cuestionando la creencia como primer paso para superarla.

Dice Katie Byron en su libro Amar lo que Es: ¨Un pensamiento resulta inofensivo a menos que nos lo creamos. No son nuestros pensamientos, sino nuestro apego a ellos, lo que origina nuestro sufrimiento. Apegarse a un pensamiento significa creer que es verdad sin indagar en él. Una creencia es un pensamiento al que hemos estado apegados, a menudo durante años¨.

¿Cómo es el Trabajo? Consiste esencialmente en juzgar una situación que nos molesta, intimida, entristece o cualquier otra emoción que no sea placentera.

Primero responde seis preguntas básicas:

1. ¿Quién provoca tu enfado o tu tristeza o te decepciona? ¿Qué es lo que no te gustaba o todavía no te gusta de esta persona? No me gusta (estoy enfadada con, o triste, asustada, confundida, etc.), con fulano(a) porque __________________

2. ¿Cómo quieres que cambie? ¿Qué quieres que haga? Quiero que fulano(a) ___________.

3. ¿Qué es lo que debería o no debería hacer, ser, pensar o sentir? Fulano (a) no debería, o fulano(a) debería ________________

4. ¿Necesitas algo de esa persona? ¿Qué tiene que darte o hacer para que seas feliz? Necesito que fulano (a)_____________________

5. ¿Qué piensas de esa persona? Haz una lista (Katie dice que seas lo más mezquino que puedas, que saques todo). Fulano(a) es (o no es) ________________________________

6. ¿Qué es lo que no quieres experimentar nunca más con esa persona, cosa o situación? No quiero nunca más o me niego a que fulano(a)______________________________

Luego de que hayas hecho esto, comienza la parte de cuestionar lo que has escrito

1) ¿Es eso verdad?, es decir, es verdad que estás molesta, triste, confundida con fulano(a), estas seguro(a) que es por eso

2) ¿Tienes la absoluta certeza de que eso es verdad?, es decir, te consta, tienes evidencia de que es así.

3) ¿Cómo reaccionas cuando tienes ese pensamiento? Como te hace sentir ese pensamiento

4) ¿Quién serías sin ese pensamiento? Es decir, cómo crees que te sentirías si no tuvieras ese pensamiento.

Y por último, la parte más interesante:  invierte todo eso.

Si, invierte cada una de las afirmaciones que hiciste. Si colocaste, estoy molesto(a) con fulana(o) porque no me atiende. Coloca Estoy molesto(a) conmigo porque no me atiendo, y así con cada una de las 6 respuestas que diste.

La verdad es que en mi experiencia este es uno de los ejercicios más liberadores que existe porque pone la responsabilidad donde debe ir, sobre cada uno de nosotros, y desde esa base no puede haber nada que no se pueda atender, porque ya deja de ser un asunto de otro para ser algo que está en nuestras manos, y solo así podemos poner punto final y cerrar definitivamente el ciclo.

Como dice la canción de Vico C y Gilberto Santa Rosa ¨No hagas alianza con el dolor, no empeores la realidad¨.

El tiempo que invertimos en el dolor es vida que no vamos a recuperar, creo que la libertad para vivir y disfrutar vale cada minuto que dedicamos a sanar y avanzar.

Les dejo acá un enlace a la página de Katie Byron http://thework.com/sites/thework/espanol/ donde van a encontrar mucha información y una hoja de trabajo para facilitarles el ejercicio.

Mil éxitos y bendiciones….

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